El carajillo es, probablemente, la forma más reconocible de mezclar café y alcohol en España. No nació como cóctel ni como ejercicio de coctelería, sino como una costumbre cotidiana: un gesto sencillo para combatir el frío, alargar la sobremesa o cerrar una comida. Durante décadas se ha servido casi sin pensarlo, pero detrás de esa […]







