Cuando repartir vino también es cuidar Madrid
No todos los días te reconocen por hacer bien las cosas. Y menos aún por algo que, para nosotros, es tan natural como trabajar: ser una tienda de vinos sostenible en Madrid.
Este año hemos sido incluidos en el Informe de Sostenibilidad y Buenas Prácticas de las Empresas Madrileñas 2024-2025, elaborado por CEIM junto al Ayuntamiento de Madrid. Un reconocimiento que pone en valor algo que llevamos tiempo haciendo: intentar que nuestro negocio tenga sentido también para la ciudad en la que vivimos.
Porque vender vino está muy bien. Pero hacerlo de forma responsable, es otra historia.

Una forma de trabajar (y de repartir) diferente
En nuestro caso, la sostenibilidad no nace de un plan de marketing ni de una etiqueta bonita. Nace del día a día.
Por ejemplo: repartimos buena parte de nuestros pedidos con carro, reducimos el uso de vehículos contaminantes, apostamos por una logística más cercana y eficiente, cuidamos el entorno en cada entrega, puede parecer algo pequeño. Pero no lo es.
Según recoge el propio informe, este tipo de prácticas contribuyen directamente a: reducir la contaminación atmosférica y acústica, disminuir el consumo de combustibles fósiles, mejorar la movilidad urbana.
Es decir, menos ruido, menos humo y una ciudad más habitable.
Comprar vinos ecológicos
Si estás pensando en comprar vinos ecológicos, en nuestra selección encontrarás opciones elaboradas con respeto por el viñedo y mínima intervención en bodega. Son vinos que reflejan mejor el carácter de la uva y el entorno, con perfiles más auténticos y sostenibles. Descubre a continuación tres propuestas ideales para iniciarte o profundizar en el mundo del vino ecológico:
- Comprar Hibeu Eco
- Comprar Chulo ecológico
- Comprar Naturalis Garnacha Blanca
- Comprar Molina Cánovas Ecológico
Madrid también se construye así
El informe de CEIM no es solo un documento: es una fotografía de cómo muchas empresas madrileñas están cambiando la forma de hacer las cosas.
Habla de: economía circular, reducción de emisiones, consumo responsable, innovación sostenible.
Y deja algo claro: la sostenibilidad ya no es opcional. Es el camino.
Nos gusta formar parte de ese movimiento, aunque sea desde algo tan aparentemente simple como repartir botellas de vino.
Lo pequeño también cuenta
A veces pensamos que para generar impacto hay que hacer grandes inversiones o cambios radicales.
Pero no siempre es así.
A veces basta con: replantear cómo entregas un pedido, reducir un trayecto innecesario, apostar por lo cercano, hacer las cosas con un poco más de cabeza.
Ese es el tipo de sostenibilidad que defendemos: la que se puede aplicar hoy, sin excusas.
Brindar por algo más
Este reconocimiento nos hace ilusión, claro. Pero sobre todo nos confirma que vamos en la dirección correcta.
Porque al final, no se trata solo de lo que bebes.
También importa cómo llega hasta ti.
Seguiremos vendiendo vino.
Seguiremos recomendando botellas.
Y seguiremos intentando que cada paso —también el de nuestras ruedas— deje la menor huella posible.







