Cuando el calor aprieta en Madrid —ese calor seco que pide sombra, abanico y sobremesas largas—, no hay nada que siente mejor que un licor servido directamente del congelador. Mientras el hielo se derrite en los combinados de siempre, hay bebidas que se defienden solas, que no necesitan mezclas ni artificios. Son licores que, al […]







