Carrito

5€ DE REGALO en tu 1ª compra a partir de 30€ [Cupón: PRUEBANOS2022]

     CA EN FR PT ES

Clientes

Tiendas

¿Dónde estamos?


CA EN FR PT ES
Escurridor de botellas Duchamp - Secador de botellas Madrueño

El escurridor de botellas de vino y licores con más historia

Hoy os queríamos comentar una de las piezas de nuestro museo. Son muchas, pero nos gustaría ir comentando la historia de algunas de ellas.

Una de las más relevantes, que ha estado exhibida en nuestros escaparates, sería el escurridor de botellas de vino, licor o cualquier otra sustancia líquida, aunque el objeto en cuestión era típico de los bodegueros de aquella época. Muy útil para secar el interior de la botella ya que nos permite vaciarlas y reciclarlas, y posteriormente almacenar cualquier vino cosechero o de pitarra.

El escurridor de botellas fue el primer ready-made no modificado (presentado tal cual salió de la fábrica) que presentó Marcel Duchamp en 1914. En la actualidad, sólo existen 5 réplicas del original firmadas por Duchamp.

¿Cómo lo hubiese enunciado Duchamp? ¿Ecurridor de botellas, portabotellas o secador de botellas?

Lo que para algunos sería un found object lleno de significantes, para otros, su propia función sería la que el fabricante le asignó. En difinitiva, una pieza como esta encontrada en Francia por Duchamp o encontrada en España tendrían relación porque son dos importantes países de referencia en la cultura del vino.

Definición según diccionario: Base para colocar el decantador boca abajo de forma que se seque bien tras el lavado, evitando la acumulación de malos olores.

Posible significado después de ser expuesto como obra de arte:
Sus implicaciones sexuales son evidentes, con todos esos hierros erectos destinados a insertarse en las botellas vacías, se diría también, que terminar una obra de arte es como hacer el amor, o al revés. Dado el material de las botellas, éste es otro «retraso en vidrio» (aunque todo depende de la rapidez con que decidamos colocar las cosas en su sitio).
Estos ejemplos nos bastan para apreciar que los ready-mades* funcionan con significados encabalgados: al sentido primario, definido por la función usual del objeto, se le adhieren otras connotaciones técnicas y científicas; todo ello apuntando hacia una especie de clave sexual que está de algún modo «enganchada» a la vida del propio artista y al contexto del arte.1

1Ramírez, Juan Antonio. Duchamp. El amor y la muerte, incluso. Ediciones Siruela. Página 37. Madrid, 1993

*Ready-made: Recién hecho. En arte se utiliza este concepto como el cambio del significado de un objeto de uso funcional para recontextualizarlo y resignificarlo por otro de uso estético.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *